Recuerdo el sonido de aquella risa jocosa al escucharme llorar. Recuerdo cómo me gritabas que llorara. Recuerdo cómo te mofabas de mis lágrimas.
Intento olvidar, te juro por lo más sagrado que intento olvidar todo ese daño...pero no puedo. ¿Cómo se supone que puedes olvidar que la que se supone que es "la persona que más te quiere y querrá" del mundo, te hace llorar y se alegra de ello? ¿Cómo puedo aceptar que a una madre le guste causar dolor a su única hija? ¿Cómo debo entender todo esto?
De pequeña, siempre eran las mismas frases... "no debes pronunciar el verbo 'odiar' porque es una palabra muy fuerte y muy fea", "no debes morderte las uñas", "debes integrarte más con tus amigos", etc. Debes, debes, debes, debes... ¿acaso significa la palabra deber algo para ti? No sé, no lo sé. No sé cuándo las cosas se volvieron de esta manera. Quizás fue mi culpa, eso no lo sé. Lo único que conozco a ciencia cierta es que, cuando era muy pequeña y hacía lo que querías, siempre todo eran rosas.
Pero me cambié de colegio y el odio de mis compañeros hacia mí me corrompió... aún así creo que deberías sentirte orgullosa de que nunca haya repetido, ni fumado, ni bebido, ni mierdas varias a causa de aquello. Pero no. Aquí solo te sientes orgullosa cuando cuentas a los demás que tu hija está estudiando una carrera y que las ha aprobado todas. Solo en ese momento parece que se te olvida todo.
¿Por qué tu hija ha pasado de ser alguien súper cercano y cariñoso a alguien lejano y frío? ¿Te lo has preguntado alguna vez? ¿Has pensado en cualquier causa? ¿Acaso te has preocupado por ello? Cuando tenía sobre 13-14 años, me llevaste a un puto psicólogo a una sola sesión "porque te contestaba mal". Pero claro, según la psicóloga yo era "una pequeña Hitler" y blablaba. Si se hubiera molestado en indagar un poco, sería más que obvio que me comportaba de una manera agresiva por lo que vivía a diario en el puto colegio. Pero no.
Ahora claro, como "estoy muy mal", me mandan a otra puta psicóloga. Es gracioso porque, tras cada sesión, preguntáis "¿ya estás curada, no? No tienes que volver más". Y yo solo empeoro y empeoro más. Pero lo más gracioso, y a la vez lo más triste, es que el único motivo por el que sigo viva es por vosotros, mi padre y mi madre, porque no quiero ser tan egoísta como para joderos la vida con mi muerte. A veces creo que ni os importaría el hecho de que yo me fuera, sinceramente. Ahora mismo te odio, mamá. Mucho. Y odio esto porque a la vez te quiero, pero siento que no te lo mereces.
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martes, 6 de agosto de 2013
lunes, 1 de abril de 2013
50.
Y los recuerdos de aquel verano vuelven de golpe, causando un ruido hueco en sus costillas, como si le hubieran pegado directamente en ellas con un bate. Respira. Abre los ojos lentamente, intentando no llorar. Había bloqueado sus recuerdos. Había dejado de escuchar aquella música. Pero se olvidó de borrar la canción que había marcado el final de todo.
Entonces comenzó a sonar. Las lágrimas caían por su rostro. Estúpida, se repetía una y otra vez, eres y siempre has sido una maldita cría estúpida. Observa cómo sus dedos se mueven como si estuvieran tocando un piano imaginario. Suspira. Nunca te ha querido, estás sola, como siempre lo has estado. Le cuesta asumir esa palabra: soledad. Por una parte le gusta, ya que está harta de estar rodeada de gente fingiendo ser alguien que no es; no obstante, por otra parte, tiene pánico. No quiere estar sola. No puede estar sola. ¿Qué pasaría si estuviera ella sola? No quiere ni pensarlo, seguramente no sobreviviría.
Entonces comenzó a sonar. Las lágrimas caían por su rostro. Estúpida, se repetía una y otra vez, eres y siempre has sido una maldita cría estúpida. Observa cómo sus dedos se mueven como si estuvieran tocando un piano imaginario. Suspira. Nunca te ha querido, estás sola, como siempre lo has estado. Le cuesta asumir esa palabra: soledad. Por una parte le gusta, ya que está harta de estar rodeada de gente fingiendo ser alguien que no es; no obstante, por otra parte, tiene pánico. No quiere estar sola. No puede estar sola. ¿Qué pasaría si estuviera ella sola? No quiere ni pensarlo, seguramente no sobreviviría.
domingo, 31 de marzo de 2013
49.
Observa cómo las llamas devoran a la leña en la fría oscuridad. Se ríe mientras una lágrima se desvanece en aquel lúgubre lugar. Es gracioso, piensa, la leña solo brilla cuando está siendo convertida en cenizas, ¿pasará lo mismo con las personas?. Observa su sombra en aquella pared de ladrillo cubierto de cemento mientras se seca la nariz con la manga de aquella enorme sudadera que tanto le gusta. Vuelve a mirar la hoguera, hipnotizada. Le encanta mirar cómo el fuego arrasa con todo lo que está en su camino, en cierto modo, se siente identificada. Destruye todo lo que está a su alrededor. Destruye a la gente que quiere. Se destruye hasta a sí misma. Pero ella nunca podrá brillar como lo hace una llama, nunca podrá ser tan "hipnótica". En ese aspecto es como la ceniza. Ya está muerta. Es negra, como la oscuridad que la atrapó hace ya mucho tiempo. Y se deshace más por momentos.
Nadie puede salvarla, es demasiado tarde. La llama que se destruyó a sí misma sin ni siquiera haber brillado por un instante. Resulta irónico. Pero ella no es como el Ave Fénix. Ella no puede resurgir de sus propias cenizas. Pero, aún con todo esto, "lo que está muerto, no puede morir". Seguirá destruyendo todo lo que aprecia, aunque no quiera. ¿Por qué? Porque siempre ha sido así.
Nadie puede salvarla, es demasiado tarde. La llama que se destruyó a sí misma sin ni siquiera haber brillado por un instante. Resulta irónico. Pero ella no es como el Ave Fénix. Ella no puede resurgir de sus propias cenizas. Pero, aún con todo esto, "lo que está muerto, no puede morir". Seguirá destruyendo todo lo que aprecia, aunque no quiera. ¿Por qué? Porque siempre ha sido así.
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martes, 26 de marzo de 2013
48.
Observa su abdomen en el espejo. ¿Por qué sigo con esta mierda?, susurra. Está hinchada, la ansiedad la está matando, apenas puede moverse, está agotada por el ejercicio. Ah, ya...porque estás gorda, asquerosa, obesa, desagradable. No le quedan lágrimas. Se dedica a mirar su reflejo, su grasa, su fealdad.
Ellos no lo entienden, suspira. Recuerda una conversación con su madre y la bloquea, no le apetece recordar nada. Vas a volver a caer. Ya lo he hecho. Vas a morir. Si lo hago, tú vendrás conmigo.
Sus conversaciones internas intentando matarla, como de costumbre. Recuerda el "te conozco mejor que tú a ti misma" de su madre. Sonríe. Intenta aguantar la risa pero suelta una carcajada. Cambia la cara radicalmente, seriedad. Si ella supiera todo lo que pasa por su mente. La de veces que ha estado al borde de dejarlo todo. Pero por supuesto que no lo sabe, ¿cómo lo va a saber si solo está atenta a la imagen que pueda transmitir su hija? ¿Cómo va a saberlo si solo le preocupa que su hija le deje en ridículo o no? ¿Cómo?
Intenta dejar de pensar en el tema, y se concentra en el espejo. Das asco, ni tú misma te quieres, nadie te querrá. Y, con esta frase, apaga la luz y se va a dormir, esperando que, quizás, mañana no sea capaz de despertarse porque está muerta.
Ellos no lo entienden, suspira. Recuerda una conversación con su madre y la bloquea, no le apetece recordar nada. Vas a volver a caer. Ya lo he hecho. Vas a morir. Si lo hago, tú vendrás conmigo.
Sus conversaciones internas intentando matarla, como de costumbre. Recuerda el "te conozco mejor que tú a ti misma" de su madre. Sonríe. Intenta aguantar la risa pero suelta una carcajada. Cambia la cara radicalmente, seriedad. Si ella supiera todo lo que pasa por su mente. La de veces que ha estado al borde de dejarlo todo. Pero por supuesto que no lo sabe, ¿cómo lo va a saber si solo está atenta a la imagen que pueda transmitir su hija? ¿Cómo va a saberlo si solo le preocupa que su hija le deje en ridículo o no? ¿Cómo?
Intenta dejar de pensar en el tema, y se concentra en el espejo. Das asco, ni tú misma te quieres, nadie te querrá. Y, con esta frase, apaga la luz y se va a dormir, esperando que, quizás, mañana no sea capaz de despertarse porque está muerta.
miércoles, 20 de marzo de 2013
47.
Ansiedad. Ansiedad a todas horas. Suele lograr controlarla, pero hay días en los que explota y no puede más. Hoy es uno de esos días. Llora de impotencia, tiene todos los músculos de su cuerpo en tensión, no es capaz de relajarse, no es capaz de pensar de una manera clara.
Se mira al espejo y no se reconoce, odia lo que está mirando, solo quiere arañarse su cuerpo entero, quiere destrozar hasta la más minúscula parte de su ser, destruirse físicamente. Pero no puede, no debe. La ansiedad se apodera de ella y siente como si no estuviera en este mundo, está en otro sitio. Se desespera, se araña la cara. Siente como si se estuviera volviendo loca. Mira hacia cada rincón de la habitación. Le pone enferma hasta el sonido de su propia respiración. Se le duerme una pierna, la golpea hasta que despierta. Ojalá pudiera llenar su cuerpo de moratones. Intenta escuchar música, es imposible. Cada palabra suena en su cabeza como gritos desesperados que hacen eco. Se juntan todas las palabras, dejándola aturdida. Cada frase de cada canción, cada insulto de su cabeza hacia ella misma, se junta todo hasta formar algo indescriptible que solo le provoca más ganas de llorar. Pero no puede llorar. Ojalá fuera todo tan sencillo.
Ella llora por dentro mientras su semblante permanece ahí, parado, sin ninguna expresión. "No tienes ningún problema, eres una manipuladora. Te provocas a ti misma todo lo que haces para llamar nuestra atención" las palabras de sus padres aparecen de repente. Si fuera así, ¿por qué se callaría todo? ¿Por qué escondería ciertas partes de su cuerpo que han sido maltratadas por ella misma? ¿Por qué aparentaría estar siempre feliz? ¿Por qué? ¿Por qué nadie se quiere dar cuenta de que ella no está bien? Lleva años así. Ni siquiera dieron importancia cuando dejó de comer. Ni siquiera le ofrecieron ayuda cuando vieron su muñeca ensangrentada. En fin, ¿por qué iban a hacerle caso ahora? ¿Realmente les importa algo de esto? ¿O simplemente no quieren asumir esto? Ellos solo hablan de las cosas buenas. Ella no puede hablar con ellos de las cosas malas. "Deja de decir eso, que eres una jodida hipócrita de mierda" es la frase más repetida por ellos cuando intenta hablarles de que cada día aguanta menos su físico.
"-Entonces, ¿por qué te maquillas?
- Para poder mirarme al espejo sin sentir tanta repulsión por lo que veo reflejado en él.
- ¿Por qué te sacas fotos?
- Para intentar reírme de mí misma. ¿Acaso en alguna salgo sonriendo como una persona normal? No, todas son poniendo caras raras. A veces necesitas reírte de ti misma porque ya no te quedan lágrimas para llorar.
- Y si te das tanto asco, ¿por qué vistes como vistes?
- Visto de negro con pantalones.
- Y tacones.
- Tú me obligas."
Pero ellos no lo entienden, ¿cómo van a hacerlo si ni siquiera lo intentan? Es más fácil criticarlo. Siempre ha sido más fácil criticar que intentar entender algo. Y ella no soporta esto, no soporta pasarse el día mintiéndoles, fingiendo, engañándose a ella misma; es por esto por lo que se desespera tan fácilmente. Lleva años conteniendo sus sentimientos, intentando no mostrarlos porque sabe que si lo hace le harán pedazos. De hecho ya está rota. Lleva rota desde hace daños, y nadie la ayuda a recoger sus pedazos. Tiene que hacerlo sola mientras siguen rompiéndola día a día. Y así nunca podrá volver a estar "entera", cada día estará más hecha pedazos y nunca sabrá lo que es vivir. Está muerta en vida, pero eso solo lo sabe ella.
Se mira al espejo y no se reconoce, odia lo que está mirando, solo quiere arañarse su cuerpo entero, quiere destrozar hasta la más minúscula parte de su ser, destruirse físicamente. Pero no puede, no debe. La ansiedad se apodera de ella y siente como si no estuviera en este mundo, está en otro sitio. Se desespera, se araña la cara. Siente como si se estuviera volviendo loca. Mira hacia cada rincón de la habitación. Le pone enferma hasta el sonido de su propia respiración. Se le duerme una pierna, la golpea hasta que despierta. Ojalá pudiera llenar su cuerpo de moratones. Intenta escuchar música, es imposible. Cada palabra suena en su cabeza como gritos desesperados que hacen eco. Se juntan todas las palabras, dejándola aturdida. Cada frase de cada canción, cada insulto de su cabeza hacia ella misma, se junta todo hasta formar algo indescriptible que solo le provoca más ganas de llorar. Pero no puede llorar. Ojalá fuera todo tan sencillo.
Ella llora por dentro mientras su semblante permanece ahí, parado, sin ninguna expresión. "No tienes ningún problema, eres una manipuladora. Te provocas a ti misma todo lo que haces para llamar nuestra atención" las palabras de sus padres aparecen de repente. Si fuera así, ¿por qué se callaría todo? ¿Por qué escondería ciertas partes de su cuerpo que han sido maltratadas por ella misma? ¿Por qué aparentaría estar siempre feliz? ¿Por qué? ¿Por qué nadie se quiere dar cuenta de que ella no está bien? Lleva años así. Ni siquiera dieron importancia cuando dejó de comer. Ni siquiera le ofrecieron ayuda cuando vieron su muñeca ensangrentada. En fin, ¿por qué iban a hacerle caso ahora? ¿Realmente les importa algo de esto? ¿O simplemente no quieren asumir esto? Ellos solo hablan de las cosas buenas. Ella no puede hablar con ellos de las cosas malas. "Deja de decir eso, que eres una jodida hipócrita de mierda" es la frase más repetida por ellos cuando intenta hablarles de que cada día aguanta menos su físico.
"-Entonces, ¿por qué te maquillas?
- Para poder mirarme al espejo sin sentir tanta repulsión por lo que veo reflejado en él.
- ¿Por qué te sacas fotos?
- Para intentar reírme de mí misma. ¿Acaso en alguna salgo sonriendo como una persona normal? No, todas son poniendo caras raras. A veces necesitas reírte de ti misma porque ya no te quedan lágrimas para llorar.
- Y si te das tanto asco, ¿por qué vistes como vistes?
- Visto de negro con pantalones.
- Y tacones.
- Tú me obligas."
Pero ellos no lo entienden, ¿cómo van a hacerlo si ni siquiera lo intentan? Es más fácil criticarlo. Siempre ha sido más fácil criticar que intentar entender algo. Y ella no soporta esto, no soporta pasarse el día mintiéndoles, fingiendo, engañándose a ella misma; es por esto por lo que se desespera tan fácilmente. Lleva años conteniendo sus sentimientos, intentando no mostrarlos porque sabe que si lo hace le harán pedazos. De hecho ya está rota. Lleva rota desde hace daños, y nadie la ayuda a recoger sus pedazos. Tiene que hacerlo sola mientras siguen rompiéndola día a día. Y así nunca podrá volver a estar "entera", cada día estará más hecha pedazos y nunca sabrá lo que es vivir. Está muerta en vida, pero eso solo lo sabe ella.
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sábado, 16 de marzo de 2013
46.
Observa pegada a la ventanilla cómo las luces de la carretera se convierten en borrones, y desaparecen. Se cae una lágrima mientras la música sigue sonando en sus auriculares. Dicen que la música calla tus pensamientos...se nota que realmente nunca han estado jodidos, suspira y aguanta las lágrimas. Comienzan a arderle los ojos. No puede llorar. No debe llorar. Se odia, odia todo lo que tenga que ver con ella, incluido el exterior. Ojalá no hubiera nacido. Quizás así todo sería más fácil. Pero no.
Su familia le saluda, parecen felices, ella se limita a fingir la sonrisa, como siempre. No pueden notar nada, aunque realmente desearía poder contarles todo. Un recuerdo viene a su cabeza. Un par de días antes, ella llorando hasta quedarse dormida, imaginando cómo sería poder soltarlo todo, poder desahogarse, poder sacar todos esos demonios que la están matando por dentro. Pero no puede hacerlo, lo rechazarían, se reirían o la ignorarían. Y ahora solo quiere acabar con todo de una vez.
sábado, 9 de marzo de 2013
45.
Frases resonando en su cabeza desde la tarde de ayer.
"Tu padre y yo sentimos como si no tuviéramos hija."
"No sabemos si nos quieres o no, no lo demuestras."
"Eres demasiado inteligente y manipulas a los demás."
"Solo te estamos pidiendo que nos muestres cariño de vez en cuando. Llorarás mucho cuando alguno de los dos falte."
Entonces rompió a llorar. A llorar como hacía tiempo que no lo hacía. Se ahogaba, sentía un gran dolor dentro de ella. Ellos no sabían las noches que ella había pasado despierta, llorando porque no daba el cariño que se merecían; llorando por ser tan mala hija; llorando por no ser nunca suficiente. Al fin y al cabo, ¿tenía a alguien más aparte de ellos? Exacto, no. Ellos son lo que más quiere en el mundo, y nunca ha sido capaz de decirlo ni expresarlo.
"No tienes humanidad."
Esa frase. Desearía que fuera cierta. Pero, por desgracia, siente todo demasiado. Los sentimientos son demasiado fuertes, no puede manejarlos, no puede expresarlos. Tantos años reprimiéndolos han pasado factura, ahora es alguien frío, distante; alguien que reacciona de manera diferente al resto de la población. Pero es así por algún motivo, y quizás ese es el problema, nadie se interesó en saber el porqué de su cambio radical de actitud.
Y ahora, ¿en qué se ha convertido? Ni ella misma lo sabe.
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jueves, 7 de marzo de 2013
44.
Siente cómo empieza a llover, es una lluvia fina, agradable. Se para en la acera mientras mira al cielo. Sigue andando, piensan que eres estúpida. Hace caso a su cabeza y sigue andando, mirando al suelo, intentando no cruzar la mirada con nadie, intentando no ser vista, intentando desaparecer.
Cada vez llueve más, está diluviando, siente cómo el agua traspasa poco a poco la chaqueta y escucha el sonido de las gotas al caer sobre la misma. Le gusta. Está completamente mojada mientras sigue andando bajo la lluvia. Qué trágico sería que te atropellaran ahora, ¿no?, y se ríe.
La lluvia es un buen lugar para llorar. Las gotas se confunden con lágrimas que nadie ve ni quiere ver. Es, quizás, una de las cosas más hermosas para su gusto. Es entrañable que caigan del cielo, del paraíso, a la dura y fría tierra, muriendo en el intento de sobrevivir. Es curioso cómo a los humanos nos pasa lo mismo. Nacemos y durante un periodo corto de tiempo estamos aislados de todo y de todos, vivimos como en un paraíso lleno de risas y felicidad; para que luego llegue el trayecto en el que solo hay incertidumbre sobre tu futuro, en el que no sabes qué pasará; y entonces llega el temido momento, te estrellas contra la tierra, y ese es el fin de tu persona. Y ese fin no tiene que ser físico, el peor fin es el psicológico. Se mete en un lugar cerrado y cierra la puerta, ha sido de todo menos un buen día. Y empeora por momentos.
Cada vez llueve más, está diluviando, siente cómo el agua traspasa poco a poco la chaqueta y escucha el sonido de las gotas al caer sobre la misma. Le gusta. Está completamente mojada mientras sigue andando bajo la lluvia. Qué trágico sería que te atropellaran ahora, ¿no?, y se ríe.
La lluvia es un buen lugar para llorar. Las gotas se confunden con lágrimas que nadie ve ni quiere ver. Es, quizás, una de las cosas más hermosas para su gusto. Es entrañable que caigan del cielo, del paraíso, a la dura y fría tierra, muriendo en el intento de sobrevivir. Es curioso cómo a los humanos nos pasa lo mismo. Nacemos y durante un periodo corto de tiempo estamos aislados de todo y de todos, vivimos como en un paraíso lleno de risas y felicidad; para que luego llegue el trayecto en el que solo hay incertidumbre sobre tu futuro, en el que no sabes qué pasará; y entonces llega el temido momento, te estrellas contra la tierra, y ese es el fin de tu persona. Y ese fin no tiene que ser físico, el peor fin es el psicológico. Se mete en un lugar cerrado y cierra la puerta, ha sido de todo menos un buen día. Y empeora por momentos.
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43.
-Dime algo que te guste de tu físico -le dijo.
-¿Es obligatorio responder? -preguntó, intentando hacer el tonto.
-Sí.
-Mis ojos. La forma -vio como la otra persona quedó satisfecha. mientras notaba cómo algo dentro de ella le daba un puñetazo por mentir siempre.
Pero aquello era verdad, sus ojos solían gustarle. Ya no. Nunca más. Desde que descubrió que mirándolos la gente puede intuir lo rota que está los odia, los odia con toda su alma. Desde que a través de ellos ve todas sus imperfecciones, su reflejo en el espejo, solo quiere arrancárselos. ¿Sabéis lo doloroso que puede llegar a ser eso? La llamaban búho porque "tenía los ojos demasiado grandes", la torturaban por ello. De hecho, la torturaban por cualquier cosa. Sabían que podían hacerle daño, y eso era lo que hacían. Sus padres siempre le dijeron que tenía unos ojos bonitos pero era mentira, como todas esas malditas afirmaciones diciendo que era guapa y estaba delgada. Todo malditas mentiras. ¿Para qué? Dicen que una mentira piadosa es buena, pero no siempre es así. Ella conocía la realidad, ella sabía lo que veía todos los días en el espejo. Ella lo sabía mejor que nadie porque era su propia mente la que más la castigaba con ello. Intenta reírse de su cara, de su cuerpo, de ella misma. Pero, simplemente, hay días en los que no puede hacer nada más que mirarse al espejo y llorar preguntándose por qué ella, por qué no puede ser guapa como las demás chicas. ¿Por qué? ¿Por qué nunca puede tener nada bueno? ¿Por qué?
Escucha decir a gente que cierta persona es fea y le afecta eso más que si se lo dijeran a ella. Todos son más guapos que ella, todos tienen mejor cuerpo. No importa lo fea que sea la persona, siempre encontrará un detalle en su cara que la haga mil veces más guapa que ella.
¿Lo peor? Lo peor es que no siente nada al respecto. Solo asco. Asco y la nada, el vacío. Y no sentir nada es lo peor que te puede ocurrir.
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42.
Estaban hablando tranquilamente, y su compañera le preguntó:
-Tú nunca has tenido novio, ¿no?
-¿Pero tú me has visto? ¿Quién iba a querer a una chica llena de cicatrices? ¿Quién iba a quererme siento tan fea? ¿Quién me querría estando tan gorda? ¿Acaso alguien saldría con una persona que se dedica a autodestruírse en cuando tiene ocasión? ¿Tú saldrías con alguien como yo? Porque ni yo misma saldría conmigo. Qué va -respondió ella, riéndose, y cambió de tema-.
Lo peor de estas situaciones no es la propia situación, lo peor viene después, cuando está sola en la habitación. Su cabeza empieza a repetirle las mismas palabras una y otra vez hasta que solo se escuchan gritos en su mente, gorda, fea, inútil, das asco, muérete, muérete gorda de mierda. Y llegan los atracones, llega la ansiedad, llega la tortura de nuevo, vuelve a aparecer la depresión, insomnio, falta de energía, risa nerviosa, temblores, mareos, ganas de vomitar, pero, sobre todo, asco. Asco porque no soporta ser quien es ni cómo es. Asco porque su corazón sigue latiendo. Asco porque no puede acabar con todo.
-Tú nunca has tenido novio, ¿no?
-
Lo peor de estas situaciones no es la propia situación, lo peor viene después, cuando está sola en la habitación. Su cabeza empieza a repetirle las mismas palabras una y otra vez hasta que solo se escuchan gritos en su mente, gorda, fea, inútil, das asco, muérete, muérete gorda de mierda. Y llegan los atracones, llega la ansiedad, llega la tortura de nuevo, vuelve a aparecer la depresión, insomnio, falta de energía, risa nerviosa, temblores, mareos, ganas de vomitar, pero, sobre todo, asco. Asco porque no soporta ser quien es ni cómo es. Asco porque su corazón sigue latiendo. Asco porque no puede acabar con todo.
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viernes, 1 de marzo de 2013
39.
-Nunca seré lo suficientemente buena -susurra mirando a la nada.
Mira a su alrededor, todos parecen tan felices y tan buenos en todo. Y los que no son buenos en nada, por lo menos son guapos y/o delgados. Toda esa gente desconocida tiene una personalidad muy agradable. Sonríen, ríen, son inteligentes, son buenos en algo, y su apariencia física no es desagradable. Ella es todo lo contrario, sonríe solo cuando alguien la está mirando, no es inteligente, no es buena en nada, y, su apariencia física, cada vez da más asco. ¿Qué le queda? Tragar e intentar ser buena en algo. Pero siempre hay un obstáculo, y ese obstáculo es ella misma. Se obsesiona con todo demasiado, lo deja a medias, se desespera..., no tiene término medio.
¿Y si consigue algo? No le da importancia, podría haberlo hecho mejor. O dice que terceras personas han sido caritativas con ella. Nunca se lo merece. ¿Si no lo consigue? Tortura física y psíquica.
Y todo se resume a eso. ¿Quién iba a querer a una perdedora? ¿Quién iba a querer a alguien que no es capaz de mirarse a un espejo sin sentir asco y querer llorar? ¿Quién iba a querer a una mente tan autodestructiva? En definitiva, ¿quién la iba a querer a ella?
Mira a su alrededor, todos parecen tan felices y tan buenos en todo. Y los que no son buenos en nada, por lo menos son guapos y/o delgados. Toda esa gente desconocida tiene una personalidad muy agradable. Sonríen, ríen, son inteligentes, son buenos en algo, y su apariencia física no es desagradable. Ella es todo lo contrario, sonríe solo cuando alguien la está mirando, no es inteligente, no es buena en nada, y, su apariencia física, cada vez da más asco. ¿Qué le queda? Tragar e intentar ser buena en algo. Pero siempre hay un obstáculo, y ese obstáculo es ella misma. Se obsesiona con todo demasiado, lo deja a medias, se desespera..., no tiene término medio.
¿Y si consigue algo? No le da importancia, podría haberlo hecho mejor. O dice que terceras personas han sido caritativas con ella. Nunca se lo merece. ¿Si no lo consigue? Tortura física y psíquica.
Y todo se resume a eso. ¿Quién iba a querer a una perdedora? ¿Quién iba a querer a alguien que no es capaz de mirarse a un espejo sin sentir asco y querer llorar? ¿Quién iba a querer a una mente tan autodestructiva? En definitiva, ¿quién la iba a querer a ella?
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jueves, 28 de febrero de 2013
38.
-¿Bullying? -dijo. No he conocido ningún caso.
-Qué suerte, -respondió ella.
-Pero...¿qué te hacen en el bullying exactamente? -preguntó, curiosa.
-¿Que qué hacen? Más bien "¿qué no te hacen?". Ellos son los culpables de todo, de absolutamente todo. Todo empieza con pequeños insultos, que todos se toman a broma. Poco a poco estos insultos crecen y se hacen más duros, y comienzan a ser tus motes. A mí no me duraron demasiado, ya que tengo un nombre poco común, pero a las personas con nombres más comunes (y que no lo sufrieron en un grado tan alto como el mío) les quedó como su mote de por vida. Bueno, después de los insultos y las bromas, llegan los tirones de pelo, te levantan la falda (yo llevaba uniforme), te encierran en los armarios, te hacen odiarte hasta límites insospechados. ¿Y crees que todo acaba ahí? No. ¿Crees que solo ocurre en el colegio? Tampoco. Te ve gente por la calle, te insulta, se ríen de ti, hacen que no quieras salir de casa, pero tus padres te obligan. No tienes amigos, nadie se acerca a ti a no ser que le convenga. Las únicas personas que hablan contigo, te insultan y te bajan más la autoestima, destrozándote por completo. ¿En época no escolar? Llamadas, mensajes, comentarios en Tuenti. Aún me acuerdo de dos llamadas: una de ellas me dijo que iba a morir en 10 días; la otra, simplemente, me llamó de todo. ¿Crees que eso no pasa factura? ¿Crees que estoy tan cerrada en mí misma porque me gusta? ¿Crees que no me gustaría ser como todas vosotras y poder hablar normal con la gente? ¿Crees que me encanta sentir que sobro hasta en mi propia casa? No. Puede que todo empiece con una broma, pero acaba con muchas vidas. Y el fin de la vida de una persona no tiene porqué ser la muerte física. No me apetece contarlo ahora, muchas cosas -se limitó a responder.
-Qué suerte, -respondió ella.
-Pero...¿qué te hacen en el bullying exactamente? -preguntó, curiosa.
-
lunes, 25 de febrero de 2013
36.
Vomita, hazlo ya, venga. Decía una voz en su interior, hazlo, puta gorda de mierda. Pero ella no podía. Había gente en casa y no quería que la escucharan vomitar, aparte, ¿por qué iba a funcionar esta vez? Ella nunca conseguía vomitar, de ninguna forma. Puta gorda de mierda, tenías que haberte muerto aquel día.
Ella está agobiada, hoy tiene una ansiedad por la comida que ni ella misma se lo puede creer. Puta gorda. ¿Por qué? Necesita unos días de ayuno, pero eso es imposible ya. Si estuviera en su casa podría ayunar perfectamente, pero aquí no. Intentará no comer ni el martes ni el jueves, la gente no se enterará y ella será más feliz.
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¿Por qué no puedes ser delgada y guapa como las otras chicas? Y se derrumba sobre la mesa, sin llorar, nunca hay lágrimas, solo ese maldita sensación que te mata por dentro sin darte cuenta, la nada.
Ella está agobiada, hoy tiene una ansiedad por la comida que ni ella misma se lo puede creer. Puta gorda. ¿Por qué? Necesita unos días de ayuno, pero eso es imposible ya. Si estuviera en su casa podría ayunar perfectamente, pero aquí no. Intentará no comer ni el martes ni el jueves, la gente no se enterará y ella será más feliz.
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¿Por qué no puedes ser delgada y guapa como las otras chicas? Y se derrumba sobre la mesa, sin llorar, nunca hay lágrimas, solo ese maldita sensación que te mata por dentro sin darte cuenta, la nada.
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domingo, 24 de febrero de 2013
35.
Ella se mira al espejo, ¿y qué ve? Ve fealdad, amargura, defectos, grasa, ve todo lo malo...¿acaso hay algo bueno en ella? Por supuesto que no.
Sigue mirándose y nota cómo los ojos se le inundan, no pestañees -piensa ella-. Le duelen los ojos, pero sigue con la mirada fija en el espejo, sin pestañear, recorriendo uno a uno todos sus defectos y, después, volviendo a hacer ese recorrido. Las lágrimas comienzan a caer mientras los ojos le siguen doliendo por no pestañear. No puede pestañear, debe seguir mirándose para ver el monstruo que es. Necesita seguir haciéndolo, necesita seguir torturándose. Es lo único que puede hacer.
Cierra los ojos y suspira, mira sus brazos, gordos y sebosos. Qué asco. Mira sus piernas, más gordas aún y llenas de estrías y cicatrices. Su barriga, hinchada por la regla. Quiero morir -susurra mientras las lágrimas siguen cayendo-, quiero morir porque nunca lograré ser perfecta.
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viernes, 22 de febrero de 2013
34.
Le necesitas, le necesitas más que a nada en este mundo. Necesitas que te abrace, que te diga que todo irá bien, que te deje llorar sobre su hombro..., pero eso no puede ser. ¿Por qué? Porque lleva muerto 15 años.
¿Cómo es posible que la persona a la que más has querido del mundo solo haya estado contigo 3 años, y signifique tantísimo para ti? ¿Cómo no puedes superar la muerte de una persona que lleva en el otro lado más de la mitad de tu propia vida? ¿Cómo puedes sentir que te mueres por dentro con tan solo pronunciar su nombre? ¿Cómo salen esas lágrimas y cómo son posibles esos ataques de ansiedad con solo pensar en él? Ella no lo entiende, y nunca lo hará, o eso cree ella. Solo sabe que nunca querrá a nadie tanto como quería a su bisabuelo.
Abuelo, siento todo esto. Susurra siempre. Siento no ser lo suficientemente buena, y siento que dondequiera que estés, no estés orgulloso de mí.
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jueves, 21 de febrero de 2013
32.
-¿Y tú pretendes que alguien te quiera siendo así? ¿Pretendes tener amigos? No sé ni cómo te soporta la gente con la que sales. Eres rara, y si no cambias no te querrá nadie nunca.
Aunque dejara de ser lo que tú denominas "rara", nada cambiaría respecto al amor que ella pueda recibir de otras personas. No la entiendes ni nunca lo harás. Es gracioso porque se suponía que ella "tenía que hacer lo que le gustara, sin importarle lo que los demás pensaran", pero es todo fachada. En realidad ellos no eran tan diferentes de la gente superficial a la que criticaban. Su hija siempre tenía que estar perfectamente arreglada, peinada, vestida y con una actitud ejemplar o, de lo contrario, se avergonzarían de ella, y la castigarían por ello.
-¿Por qué vistes así? Pareces un chico, y esa ropa de hace muchísimo más gorda.
¿Por qué vestía así? Porque se sentía mejor con ella misma porque era ella de verdad, no lo que tú pretendías que fuera. Esa ropa "de chico" la hacía sentirse cómoda, no tenía que enseñar su cuerpo, todo era más fácil.
-¡Vaya pelos! Y luego te extrañas de que te llamen fea.
Eso, obviamente ayudaba muchísimo en el desarrollo de su autoestima con tan pocos años. Eso ayudaba demasiado a que la estancia en casa, después de venir de un sitio donde la insultaban y le hacían bullying en todo su esplendor, fuera agradable.
-Mírate -mientras se reía-, no tienes pecho y no estás tan buena como yo. A mí siempre me piropean por la calle, ¿y a ti? -más risas-.
Decirle esto a una niña de 11 años a la que aún no le ha venido la regla, tiene bastante "mérito", por decirlo de algún modo.
Quizás ella tiene la visión un tanto distorsionada de la realidad, pero el pasado se mide con hechos, y los hechos son esos. Duelen. Pero eso, realmente, le da igual. El pasado, pasado es; pero, cuando les escucha decir que no son superficiales, no puede con tal hipocresía. Simplemente no puede. Y, a veces, explota. Y la cosa no suele acabar bien.
Aunque dejara de ser lo que tú denominas "rara", nada cambiaría respecto al amor que ella pueda recibir de otras personas. No la entiendes ni nunca lo harás. Es gracioso porque se suponía que ella "tenía que hacer lo que le gustara, sin importarle lo que los demás pensaran", pero es todo fachada. En realidad ellos no eran tan diferentes de la gente superficial a la que criticaban. Su hija siempre tenía que estar perfectamente arreglada, peinada, vestida y con una actitud ejemplar o, de lo contrario, se avergonzarían de ella, y la castigarían por ello.
-¿Por qué vistes así? Pareces un chico, y esa ropa de hace muchísimo más gorda.
¿Por qué vestía así? Porque se sentía mejor con ella misma porque era ella de verdad, no lo que tú pretendías que fuera. Esa ropa "de chico" la hacía sentirse cómoda, no tenía que enseñar su cuerpo, todo era más fácil.
-¡Vaya pelos! Y luego te extrañas de que te llamen fea.
Eso, obviamente ayudaba muchísimo en el desarrollo de su autoestima con tan pocos años. Eso ayudaba demasiado a que la estancia en casa, después de venir de un sitio donde la insultaban y le hacían bullying en todo su esplendor, fuera agradable.
-Mírate -mientras se reía-, no tienes pecho y no estás tan buena como yo. A mí siempre me piropean por la calle, ¿y a ti? -más risas-.
Decirle esto a una niña de 11 años a la que aún no le ha venido la regla, tiene bastante "mérito", por decirlo de algún modo.
Quizás ella tiene la visión un tanto distorsionada de la realidad, pero el pasado se mide con hechos, y los hechos son esos. Duelen. Pero eso, realmente, le da igual. El pasado, pasado es; pero, cuando les escucha decir que no son superficiales, no puede con tal hipocresía. Simplemente no puede. Y, a veces, explota. Y la cosa no suele acabar bien.
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31.
Ella saluda a todos siempre que llega a un sitio con gente que conoce. Nadie le responde, no es lo suficientemente importante, guapa, delgada o inteligente para que alguien pierda su tiempo saludándola. Ella lo sabe, ellos lo saben, todos lo saben. Y, también está segura de que siempre será así porque nunca ha sido lo suficientemente buena para nada, y nunca lo será.
Y quizás es por eso por lo que no consigue abrirse a la gente, quizás es por eso por lo que prefiere no salir con nadie...sabe que va a molestar, no quiere ser un estorbo. Al fin y al cabo, ¿quién querría estar con ella voluntariamente? En el fondo, sabe que lo le importa a nadie y, que si no estuviera aquí, tampoco se darían cuenta.
Y quizás es por eso por lo que no consigue abrirse a la gente, quizás es por eso por lo que prefiere no salir con nadie...sabe que va a molestar, no quiere ser un estorbo. Al fin y al cabo, ¿quién querría estar con ella voluntariamente? En el fondo, sabe que lo le importa a nadie y, que si no estuviera aquí, tampoco se darían cuenta.
miércoles, 20 de febrero de 2013
30.
"Puta cría de mierda". La misma frase repetida una y otra, y otra vez por la misma persona: tu propio padre. ¿No sabes que estás destrozando a tu maldita hija? ¿No sabes que esa frase es la culpable de mucha sangre? ¿No sabes que solo empeoras las cosas?
Cuando esa frase es dicha, todo su mundo se derrumba. No soporta esa frase, puede aguantar perfectamente que le llamen "gorda", "fea", "asquerosa", etc., pero no puede con un "puta cría de mierda" que venga de su padre. La hace sentir más inútil de lo habitual, más fea, más tonta, más gorda, más asquerosa..., es como si ese simple conjunto de palabras juntaran todo lo que ella piensa de sí misma para matarla por dentro.
¿Todos los padres tratarán así a sus hijos?, se pregunta ella constantemente. A lo mejor la tratan así porque no debió de haber nacido, ha destrozado la vida de sus padres con su presencia, o por quién sabe el qué. Ella simplemente se limita a llorar, a intentar expulsar todo lo que está dentro de ella, pero ni eso es suficiente. El daño que hace esa frase, llega más allá. Y necesita medidas más drásticas que unas simples lágrimas.
martes, 19 de febrero de 2013
29.
Es gracioso cómo cuando apenas comes tienes un "buen día", vives en una pequeña nube de euforia, que sabes que se esfumará en cuanto te mires en el espejo.
Ella lo sabía, pero, aún así, tenía que aprovecharlo, ¿quién sabe cuándo se volvería a sentir así? Toda la mañana estuvo mal, no le habían vendido las pastillas porque "eran para diabéticos", y no quisieron vendérselas. Necesitaba esas pastillas porque quitaban todo el apetito posible, y quemaban la grasa sobrante de tu cuerpo. Necesitaba esas pastillas. Pero no puede comprarlas.
Al mediodía todo "se arregló", no comió ni 500 calorías en toda la mañana y, en la tarde, apenas 150. Seguramente estén la mayoría más que quemadas, eso la aliviaba y la hacía sentir bien. No estoy enferma, se dice para estar enferma debería estar delgada. Tal vez hoy tenga más suerte con los vómitos, que, por ahora, no logra llevar a cabo.
Ella lo sabía, pero, aún así, tenía que aprovecharlo, ¿quién sabe cuándo se volvería a sentir así? Toda la mañana estuvo mal, no le habían vendido las pastillas porque "eran para diabéticos", y no quisieron vendérselas. Necesitaba esas pastillas porque quitaban todo el apetito posible, y quemaban la grasa sobrante de tu cuerpo. Necesitaba esas pastillas. Pero no puede comprarlas.
Al mediodía todo "se arregló", no comió ni 500 calorías en toda la mañana y, en la tarde, apenas 150. Seguramente estén la mayoría más que quemadas, eso la aliviaba y la hacía sentir bien. No estoy enferma, se dice para estar enferma debería estar delgada. Tal vez hoy tenga más suerte con los vómitos, que, por ahora, no logra llevar a cabo.
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lunes, 18 de febrero de 2013
27.
"-Dime, ¿querrías morir?
-¿Estás hablando de suicidarme? -preguntó ella, perpleja.
-Sí.
-¿Sabes? Nunca lo haría por ellos, por mis padres. Sí, hemos tenido mil y una discusiones, pero les quiero demasiado como para destrozarles la vida. Respecto a mis amigos, no tengo muchos, pero sí he vivido la experiencia de que una amiga se suicide y es horrible. ¿Qué más? La gente que me hizo daño. Sí. Esa gentuza. Tengo que demostrarles que yo puedo seguir con todo, que puedo ser feliz y vivir, que no tenían razón cuando me dijeron que era una inútil. Si no fuera por eso, ya me habría suicidado hace mucho. Bueno, corrijo, si no fuera por mis padres, yo ya no estaría aquí. Sé lo que es desear morir, sé lo que es sufrir por seguir viva, odiar con todo el corazón el hecho de seguir respirando. Sí, sé lo que es no mirar a los lados para que te atropellen "por accidente" y sí, también sé lo que es soñar que te mueres, y despertarte feliz porque aún crees que estás muerta. Con lo cual, no sé qué responderte, por una parte sí que querría, pero no lo haría por ellos, por mi familia, porque es lo único que tengo. Quizás, cuando ellos falten, causaré mi propia muerte, antes no. No, no querría -responde, tras una breve pausa-."
-¿Estás hablando de suicidarme? -preguntó ella, perpleja.
-Sí.
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