Has adelgazado, dicen todos.
Has adelgazado, dicen las dos tallas menos de pantalón.
Has adelgazado, dicen las camisetas anchas que antes solían ser ajustadas.
Has engordado, dice el espejo.
Te estás convirtiendo en una maldita foca, dice su cabeza.
Obesa de mierda, dicen sus lágrimas.
Al fin y al cabo, ha aprendido a "no escuchar lo que los demás dicen, porque solo dicen mentiras".
Mostrando entradas con la etiqueta conversacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conversacion. Mostrar todas las entradas
viernes, 10 de mayo de 2013
51.
Etiquetas:
ansiedad,
asco,
autodestrucción,
autolesion,
bullying,
confesión,
conversacion,
delgada,
depresion,
ED,
espejo,
familia,
fea,
foca,
gorda,
inseguridad,
obesa,
oscuridad,
TCA
martes, 26 de marzo de 2013
48.
Observa su abdomen en el espejo. ¿Por qué sigo con esta mierda?, susurra. Está hinchada, la ansiedad la está matando, apenas puede moverse, está agotada por el ejercicio. Ah, ya...porque estás gorda, asquerosa, obesa, desagradable. No le quedan lágrimas. Se dedica a mirar su reflejo, su grasa, su fealdad.
Ellos no lo entienden, suspira. Recuerda una conversación con su madre y la bloquea, no le apetece recordar nada. Vas a volver a caer. Ya lo he hecho. Vas a morir. Si lo hago, tú vendrás conmigo.
Sus conversaciones internas intentando matarla, como de costumbre. Recuerda el "te conozco mejor que tú a ti misma" de su madre. Sonríe. Intenta aguantar la risa pero suelta una carcajada. Cambia la cara radicalmente, seriedad. Si ella supiera todo lo que pasa por su mente. La de veces que ha estado al borde de dejarlo todo. Pero por supuesto que no lo sabe, ¿cómo lo va a saber si solo está atenta a la imagen que pueda transmitir su hija? ¿Cómo va a saberlo si solo le preocupa que su hija le deje en ridículo o no? ¿Cómo?
Intenta dejar de pensar en el tema, y se concentra en el espejo. Das asco, ni tú misma te quieres, nadie te querrá. Y, con esta frase, apaga la luz y se va a dormir, esperando que, quizás, mañana no sea capaz de despertarse porque está muerta.
Ellos no lo entienden, suspira. Recuerda una conversación con su madre y la bloquea, no le apetece recordar nada. Vas a volver a caer. Ya lo he hecho. Vas a morir. Si lo hago, tú vendrás conmigo.
Sus conversaciones internas intentando matarla, como de costumbre. Recuerda el "te conozco mejor que tú a ti misma" de su madre. Sonríe. Intenta aguantar la risa pero suelta una carcajada. Cambia la cara radicalmente, seriedad. Si ella supiera todo lo que pasa por su mente. La de veces que ha estado al borde de dejarlo todo. Pero por supuesto que no lo sabe, ¿cómo lo va a saber si solo está atenta a la imagen que pueda transmitir su hija? ¿Cómo va a saberlo si solo le preocupa que su hija le deje en ridículo o no? ¿Cómo?
Intenta dejar de pensar en el tema, y se concentra en el espejo. Das asco, ni tú misma te quieres, nadie te querrá. Y, con esta frase, apaga la luz y se va a dormir, esperando que, quizás, mañana no sea capaz de despertarse porque está muerta.
miércoles, 20 de marzo de 2013
47.
Ansiedad. Ansiedad a todas horas. Suele lograr controlarla, pero hay días en los que explota y no puede más. Hoy es uno de esos días. Llora de impotencia, tiene todos los músculos de su cuerpo en tensión, no es capaz de relajarse, no es capaz de pensar de una manera clara.
Se mira al espejo y no se reconoce, odia lo que está mirando, solo quiere arañarse su cuerpo entero, quiere destrozar hasta la más minúscula parte de su ser, destruirse físicamente. Pero no puede, no debe. La ansiedad se apodera de ella y siente como si no estuviera en este mundo, está en otro sitio. Se desespera, se araña la cara. Siente como si se estuviera volviendo loca. Mira hacia cada rincón de la habitación. Le pone enferma hasta el sonido de su propia respiración. Se le duerme una pierna, la golpea hasta que despierta. Ojalá pudiera llenar su cuerpo de moratones. Intenta escuchar música, es imposible. Cada palabra suena en su cabeza como gritos desesperados que hacen eco. Se juntan todas las palabras, dejándola aturdida. Cada frase de cada canción, cada insulto de su cabeza hacia ella misma, se junta todo hasta formar algo indescriptible que solo le provoca más ganas de llorar. Pero no puede llorar. Ojalá fuera todo tan sencillo.
Ella llora por dentro mientras su semblante permanece ahí, parado, sin ninguna expresión. "No tienes ningún problema, eres una manipuladora. Te provocas a ti misma todo lo que haces para llamar nuestra atención" las palabras de sus padres aparecen de repente. Si fuera así, ¿por qué se callaría todo? ¿Por qué escondería ciertas partes de su cuerpo que han sido maltratadas por ella misma? ¿Por qué aparentaría estar siempre feliz? ¿Por qué? ¿Por qué nadie se quiere dar cuenta de que ella no está bien? Lleva años así. Ni siquiera dieron importancia cuando dejó de comer. Ni siquiera le ofrecieron ayuda cuando vieron su muñeca ensangrentada. En fin, ¿por qué iban a hacerle caso ahora? ¿Realmente les importa algo de esto? ¿O simplemente no quieren asumir esto? Ellos solo hablan de las cosas buenas. Ella no puede hablar con ellos de las cosas malas. "Deja de decir eso, que eres una jodida hipócrita de mierda" es la frase más repetida por ellos cuando intenta hablarles de que cada día aguanta menos su físico.
"-Entonces, ¿por qué te maquillas?
- Para poder mirarme al espejo sin sentir tanta repulsión por lo que veo reflejado en él.
- ¿Por qué te sacas fotos?
- Para intentar reírme de mí misma. ¿Acaso en alguna salgo sonriendo como una persona normal? No, todas son poniendo caras raras. A veces necesitas reírte de ti misma porque ya no te quedan lágrimas para llorar.
- Y si te das tanto asco, ¿por qué vistes como vistes?
- Visto de negro con pantalones.
- Y tacones.
- Tú me obligas."
Pero ellos no lo entienden, ¿cómo van a hacerlo si ni siquiera lo intentan? Es más fácil criticarlo. Siempre ha sido más fácil criticar que intentar entender algo. Y ella no soporta esto, no soporta pasarse el día mintiéndoles, fingiendo, engañándose a ella misma; es por esto por lo que se desespera tan fácilmente. Lleva años conteniendo sus sentimientos, intentando no mostrarlos porque sabe que si lo hace le harán pedazos. De hecho ya está rota. Lleva rota desde hace daños, y nadie la ayuda a recoger sus pedazos. Tiene que hacerlo sola mientras siguen rompiéndola día a día. Y así nunca podrá volver a estar "entera", cada día estará más hecha pedazos y nunca sabrá lo que es vivir. Está muerta en vida, pero eso solo lo sabe ella.
Se mira al espejo y no se reconoce, odia lo que está mirando, solo quiere arañarse su cuerpo entero, quiere destrozar hasta la más minúscula parte de su ser, destruirse físicamente. Pero no puede, no debe. La ansiedad se apodera de ella y siente como si no estuviera en este mundo, está en otro sitio. Se desespera, se araña la cara. Siente como si se estuviera volviendo loca. Mira hacia cada rincón de la habitación. Le pone enferma hasta el sonido de su propia respiración. Se le duerme una pierna, la golpea hasta que despierta. Ojalá pudiera llenar su cuerpo de moratones. Intenta escuchar música, es imposible. Cada palabra suena en su cabeza como gritos desesperados que hacen eco. Se juntan todas las palabras, dejándola aturdida. Cada frase de cada canción, cada insulto de su cabeza hacia ella misma, se junta todo hasta formar algo indescriptible que solo le provoca más ganas de llorar. Pero no puede llorar. Ojalá fuera todo tan sencillo.
Ella llora por dentro mientras su semblante permanece ahí, parado, sin ninguna expresión. "No tienes ningún problema, eres una manipuladora. Te provocas a ti misma todo lo que haces para llamar nuestra atención" las palabras de sus padres aparecen de repente. Si fuera así, ¿por qué se callaría todo? ¿Por qué escondería ciertas partes de su cuerpo que han sido maltratadas por ella misma? ¿Por qué aparentaría estar siempre feliz? ¿Por qué? ¿Por qué nadie se quiere dar cuenta de que ella no está bien? Lleva años así. Ni siquiera dieron importancia cuando dejó de comer. Ni siquiera le ofrecieron ayuda cuando vieron su muñeca ensangrentada. En fin, ¿por qué iban a hacerle caso ahora? ¿Realmente les importa algo de esto? ¿O simplemente no quieren asumir esto? Ellos solo hablan de las cosas buenas. Ella no puede hablar con ellos de las cosas malas. "Deja de decir eso, que eres una jodida hipócrita de mierda" es la frase más repetida por ellos cuando intenta hablarles de que cada día aguanta menos su físico.
"-Entonces, ¿por qué te maquillas?
- Para poder mirarme al espejo sin sentir tanta repulsión por lo que veo reflejado en él.
- ¿Por qué te sacas fotos?
- Para intentar reírme de mí misma. ¿Acaso en alguna salgo sonriendo como una persona normal? No, todas son poniendo caras raras. A veces necesitas reírte de ti misma porque ya no te quedan lágrimas para llorar.
- Y si te das tanto asco, ¿por qué vistes como vistes?
- Visto de negro con pantalones.
- Y tacones.
- Tú me obligas."
Pero ellos no lo entienden, ¿cómo van a hacerlo si ni siquiera lo intentan? Es más fácil criticarlo. Siempre ha sido más fácil criticar que intentar entender algo. Y ella no soporta esto, no soporta pasarse el día mintiéndoles, fingiendo, engañándose a ella misma; es por esto por lo que se desespera tan fácilmente. Lleva años conteniendo sus sentimientos, intentando no mostrarlos porque sabe que si lo hace le harán pedazos. De hecho ya está rota. Lleva rota desde hace daños, y nadie la ayuda a recoger sus pedazos. Tiene que hacerlo sola mientras siguen rompiéndola día a día. Y así nunca podrá volver a estar "entera", cada día estará más hecha pedazos y nunca sabrá lo que es vivir. Está muerta en vida, pero eso solo lo sabe ella.
Etiquetas:
ansiedad,
autodestrucción,
autolesion,
confesión,
conversacion,
depresion,
ED,
espejo,
familia,
historia,
oscuridad,
padres,
recuerdos,
reflexión,
TCA
sábado, 9 de marzo de 2013
45.
Frases resonando en su cabeza desde la tarde de ayer.
"Tu padre y yo sentimos como si no tuviéramos hija."
"No sabemos si nos quieres o no, no lo demuestras."
"Eres demasiado inteligente y manipulas a los demás."
"Solo te estamos pidiendo que nos muestres cariño de vez en cuando. Llorarás mucho cuando alguno de los dos falte."
Entonces rompió a llorar. A llorar como hacía tiempo que no lo hacía. Se ahogaba, sentía un gran dolor dentro de ella. Ellos no sabían las noches que ella había pasado despierta, llorando porque no daba el cariño que se merecían; llorando por ser tan mala hija; llorando por no ser nunca suficiente. Al fin y al cabo, ¿tenía a alguien más aparte de ellos? Exacto, no. Ellos son lo que más quiere en el mundo, y nunca ha sido capaz de decirlo ni expresarlo.
"No tienes humanidad."
Esa frase. Desearía que fuera cierta. Pero, por desgracia, siente todo demasiado. Los sentimientos son demasiado fuertes, no puede manejarlos, no puede expresarlos. Tantos años reprimiéndolos han pasado factura, ahora es alguien frío, distante; alguien que reacciona de manera diferente al resto de la población. Pero es así por algún motivo, y quizás ese es el problema, nadie se interesó en saber el porqué de su cambio radical de actitud.
Y ahora, ¿en qué se ha convertido? Ni ella misma lo sabe.
Etiquetas:
ansiedad,
autodestrucción,
confesión,
conversacion,
depresion,
discusion,
familia,
historia,
inseguridad,
oscuridad,
padres,
reflexión,
triste
jueves, 7 de marzo de 2013
44.
Siente cómo empieza a llover, es una lluvia fina, agradable. Se para en la acera mientras mira al cielo. Sigue andando, piensan que eres estúpida. Hace caso a su cabeza y sigue andando, mirando al suelo, intentando no cruzar la mirada con nadie, intentando no ser vista, intentando desaparecer.
Cada vez llueve más, está diluviando, siente cómo el agua traspasa poco a poco la chaqueta y escucha el sonido de las gotas al caer sobre la misma. Le gusta. Está completamente mojada mientras sigue andando bajo la lluvia. Qué trágico sería que te atropellaran ahora, ¿no?, y se ríe.
La lluvia es un buen lugar para llorar. Las gotas se confunden con lágrimas que nadie ve ni quiere ver. Es, quizás, una de las cosas más hermosas para su gusto. Es entrañable que caigan del cielo, del paraíso, a la dura y fría tierra, muriendo en el intento de sobrevivir. Es curioso cómo a los humanos nos pasa lo mismo. Nacemos y durante un periodo corto de tiempo estamos aislados de todo y de todos, vivimos como en un paraíso lleno de risas y felicidad; para que luego llegue el trayecto en el que solo hay incertidumbre sobre tu futuro, en el que no sabes qué pasará; y entonces llega el temido momento, te estrellas contra la tierra, y ese es el fin de tu persona. Y ese fin no tiene que ser físico, el peor fin es el psicológico. Se mete en un lugar cerrado y cierra la puerta, ha sido de todo menos un buen día. Y empeora por momentos.
Cada vez llueve más, está diluviando, siente cómo el agua traspasa poco a poco la chaqueta y escucha el sonido de las gotas al caer sobre la misma. Le gusta. Está completamente mojada mientras sigue andando bajo la lluvia. Qué trágico sería que te atropellaran ahora, ¿no?, y se ríe.
La lluvia es un buen lugar para llorar. Las gotas se confunden con lágrimas que nadie ve ni quiere ver. Es, quizás, una de las cosas más hermosas para su gusto. Es entrañable que caigan del cielo, del paraíso, a la dura y fría tierra, muriendo en el intento de sobrevivir. Es curioso cómo a los humanos nos pasa lo mismo. Nacemos y durante un periodo corto de tiempo estamos aislados de todo y de todos, vivimos como en un paraíso lleno de risas y felicidad; para que luego llegue el trayecto en el que solo hay incertidumbre sobre tu futuro, en el que no sabes qué pasará; y entonces llega el temido momento, te estrellas contra la tierra, y ese es el fin de tu persona. Y ese fin no tiene que ser físico, el peor fin es el psicológico. Se mete en un lugar cerrado y cierra la puerta, ha sido de todo menos un buen día. Y empeora por momentos.
Etiquetas:
autodestrucción,
autolesion,
conversacion,
depresion,
ED,
felicidad,
historia,
infancia,
inseguridad,
muerte,
oscuridad,
reflexión,
triste
43.
-Dime algo que te guste de tu físico -le dijo.
-¿Es obligatorio responder? -preguntó, intentando hacer el tonto.
-Sí.
-Mis ojos. La forma -vio como la otra persona quedó satisfecha. mientras notaba cómo algo dentro de ella le daba un puñetazo por mentir siempre.
Pero aquello era verdad, sus ojos solían gustarle. Ya no. Nunca más. Desde que descubrió que mirándolos la gente puede intuir lo rota que está los odia, los odia con toda su alma. Desde que a través de ellos ve todas sus imperfecciones, su reflejo en el espejo, solo quiere arrancárselos. ¿Sabéis lo doloroso que puede llegar a ser eso? La llamaban búho porque "tenía los ojos demasiado grandes", la torturaban por ello. De hecho, la torturaban por cualquier cosa. Sabían que podían hacerle daño, y eso era lo que hacían. Sus padres siempre le dijeron que tenía unos ojos bonitos pero era mentira, como todas esas malditas afirmaciones diciendo que era guapa y estaba delgada. Todo malditas mentiras. ¿Para qué? Dicen que una mentira piadosa es buena, pero no siempre es así. Ella conocía la realidad, ella sabía lo que veía todos los días en el espejo. Ella lo sabía mejor que nadie porque era su propia mente la que más la castigaba con ello. Intenta reírse de su cara, de su cuerpo, de ella misma. Pero, simplemente, hay días en los que no puede hacer nada más que mirarse al espejo y llorar preguntándose por qué ella, por qué no puede ser guapa como las demás chicas. ¿Por qué? ¿Por qué nunca puede tener nada bueno? ¿Por qué?
Escucha decir a gente que cierta persona es fea y le afecta eso más que si se lo dijeran a ella. Todos son más guapos que ella, todos tienen mejor cuerpo. No importa lo fea que sea la persona, siempre encontrará un detalle en su cara que la haga mil veces más guapa que ella.
¿Lo peor? Lo peor es que no siente nada al respecto. Solo asco. Asco y la nada, el vacío. Y no sentir nada es lo peor que te puede ocurrir.
Etiquetas:
ana,
ansiedad,
asco,
bullying,
confesión,
conversacion,
delgada,
depresion,
ED,
fea,
gorda,
historia,
inseguridad,
nada,
perfeccion,
reflexión,
triste
42.
Estaban hablando tranquilamente, y su compañera le preguntó:
-Tú nunca has tenido novio, ¿no?
-¿Pero tú me has visto? ¿Quién iba a querer a una chica llena de cicatrices? ¿Quién iba a quererme siento tan fea? ¿Quién me querría estando tan gorda? ¿Acaso alguien saldría con una persona que se dedica a autodestruírse en cuando tiene ocasión? ¿Tú saldrías con alguien como yo? Porque ni yo misma saldría conmigo. Qué va -respondió ella, riéndose, y cambió de tema-.
Lo peor de estas situaciones no es la propia situación, lo peor viene después, cuando está sola en la habitación. Su cabeza empieza a repetirle las mismas palabras una y otra vez hasta que solo se escuchan gritos en su mente, gorda, fea, inútil, das asco, muérete, muérete gorda de mierda. Y llegan los atracones, llega la ansiedad, llega la tortura de nuevo, vuelve a aparecer la depresión, insomnio, falta de energía, risa nerviosa, temblores, mareos, ganas de vomitar, pero, sobre todo, asco. Asco porque no soporta ser quien es ni cómo es. Asco porque su corazón sigue latiendo. Asco porque no puede acabar con todo.
-Tú nunca has tenido novio, ¿no?
-
Lo peor de estas situaciones no es la propia situación, lo peor viene después, cuando está sola en la habitación. Su cabeza empieza a repetirle las mismas palabras una y otra vez hasta que solo se escuchan gritos en su mente, gorda, fea, inútil, das asco, muérete, muérete gorda de mierda. Y llegan los atracones, llega la ansiedad, llega la tortura de nuevo, vuelve a aparecer la depresión, insomnio, falta de energía, risa nerviosa, temblores, mareos, ganas de vomitar, pero, sobre todo, asco. Asco porque no soporta ser quien es ni cómo es. Asco porque su corazón sigue latiendo. Asco porque no puede acabar con todo.
Etiquetas:
amigos,
ansiedad,
autodestrucción,
cicatriz,
conversacion,
depresion,
ED,
fea,
gorda,
gritos,
historia,
inseguridad,
muerte,
oscuridad,
reflexión
domingo, 3 de marzo de 2013
40.
Ella habla como una persona normal, se ríe, intenta comer con normalidad, hace bromas, sonríe..., pero nunca suele mirar a los ojos de otras personas, por miedo a saber lo que su mente le dice que están pensando sobre ella.
-¡Hola! ¿Qué tal todo? -le dice una persona.
Sabes que están pensando que eres fea, estás gorda y das asco. Solo te hablan por pena, se ríen de ti, cállate ya, gorda de mierda. ¿Por qué sigues hablándoles? ¿No ves que no te quieren? ¿No ves que nadie te quiere? Por Dios, mírate. Das asco, das pena. ¿Por qué sigues torturando a la gente con tu presencia? Muérete de una vez, así todo sería mejor. Todo sería mejor sin ti. Todos están esperando ansiosos ese momento, nadie te quiere y nunca nadie lo hará. ¿Acaso crees que con tu apariencia física alguien te puede querer? ¡Por no hablar de tu mente! Que parece que estás loca y que eres retrasada. Muérete de una vez. Muérete gorda fea de mierda. Hazlo. Mátate.
-Pues muy bien -responde ella con la sonrisa rota de la que nunca nadie se da cuenta-, ¿y tú?
-¡Hola! ¿Qué tal todo? -le dice una persona.
Sabes que están pensando que eres fea, estás gorda y das asco. Solo te hablan por pena, se ríen de ti, cállate ya, gorda de mierda. ¿Por qué sigues hablándoles? ¿No ves que no te quieren? ¿No ves que nadie te quiere? Por Dios, mírate. Das asco, das pena. ¿Por qué sigues torturando a la gente con tu presencia? Muérete de una vez, así todo sería mejor. Todo sería mejor sin ti. Todos están esperando ansiosos ese momento, nadie te quiere y nunca nadie lo hará. ¿Acaso crees que con tu apariencia física alguien te puede querer? ¡Por no hablar de tu mente! Que parece que estás loca y que eres retrasada. Muérete de una vez. Muérete gorda fea de mierda. Hazlo. Mátate.
-Pues muy bien -responde ella con la sonrisa rota de la que nunca nadie se da cuenta-, ¿y tú?
Etiquetas:
ana,
ansiedad,
asco,
autodestrucción,
batalla,
conversacion,
depresion,
ED,
fea,
gorda,
gritos,
inseguridad,
mia,
muerte,
oscuridad,
paranoia,
perfeccion,
recuerdos,
reflexión,
suicidio
jueves, 28 de febrero de 2013
38.
-¿Bullying? -dijo. No he conocido ningún caso.
-Qué suerte, -respondió ella.
-Pero...¿qué te hacen en el bullying exactamente? -preguntó, curiosa.
-¿Que qué hacen? Más bien "¿qué no te hacen?". Ellos son los culpables de todo, de absolutamente todo. Todo empieza con pequeños insultos, que todos se toman a broma. Poco a poco estos insultos crecen y se hacen más duros, y comienzan a ser tus motes. A mí no me duraron demasiado, ya que tengo un nombre poco común, pero a las personas con nombres más comunes (y que no lo sufrieron en un grado tan alto como el mío) les quedó como su mote de por vida. Bueno, después de los insultos y las bromas, llegan los tirones de pelo, te levantan la falda (yo llevaba uniforme), te encierran en los armarios, te hacen odiarte hasta límites insospechados. ¿Y crees que todo acaba ahí? No. ¿Crees que solo ocurre en el colegio? Tampoco. Te ve gente por la calle, te insulta, se ríen de ti, hacen que no quieras salir de casa, pero tus padres te obligan. No tienes amigos, nadie se acerca a ti a no ser que le convenga. Las únicas personas que hablan contigo, te insultan y te bajan más la autoestima, destrozándote por completo. ¿En época no escolar? Llamadas, mensajes, comentarios en Tuenti. Aún me acuerdo de dos llamadas: una de ellas me dijo que iba a morir en 10 días; la otra, simplemente, me llamó de todo. ¿Crees que eso no pasa factura? ¿Crees que estoy tan cerrada en mí misma porque me gusta? ¿Crees que no me gustaría ser como todas vosotras y poder hablar normal con la gente? ¿Crees que me encanta sentir que sobro hasta en mi propia casa? No. Puede que todo empiece con una broma, pero acaba con muchas vidas. Y el fin de la vida de una persona no tiene porqué ser la muerte física. No me apetece contarlo ahora, muchas cosas -se limitó a responder.
-Qué suerte, -respondió ella.
-Pero...¿qué te hacen en el bullying exactamente? -preguntó, curiosa.
-
lunes, 25 de febrero de 2013
37.
-Eres emo, eres emo -decían mientras se reían.
-¿Por qué decís eso? -preguntó ella.
-Por que vas de negro siempre, seguro que te quieres suicidar -más risas-, ¡hazlo, a nadie le importaría!
Esa escena en su cabeza una y otra vez. Cada vez con más volumen, le gritan, se ríen a carcajadas, la señalan, la insultan. Si ellos supieran que ya lo ha intentando solo se reirían más, ¿puede ese tipo de gente cambiar? Obviamente no. Ella solo espera que el karma se dedique a devolvérselas todas juntas.
-¿Por qué decís eso? -preguntó ella.
-Por que vas de negro siempre, seguro que te quieres suicidar -más risas-, ¡hazlo, a nadie le importaría!
Esa escena en su cabeza una y otra vez. Cada vez con más volumen, le gritan, se ríen a carcajadas, la señalan, la insultan. Si ellos supieran que ya lo ha intentando solo se reirían más, ¿puede ese tipo de gente cambiar? Obviamente no. Ella solo espera que el karma se dedique a devolvérselas todas juntas.
36.
Vomita, hazlo ya, venga. Decía una voz en su interior, hazlo, puta gorda de mierda. Pero ella no podía. Había gente en casa y no quería que la escucharan vomitar, aparte, ¿por qué iba a funcionar esta vez? Ella nunca conseguía vomitar, de ninguna forma. Puta gorda de mierda, tenías que haberte muerto aquel día.
Ella está agobiada, hoy tiene una ansiedad por la comida que ni ella misma se lo puede creer. Puta gorda. ¿Por qué? Necesita unos días de ayuno, pero eso es imposible ya. Si estuviera en su casa podría ayunar perfectamente, pero aquí no. Intentará no comer ni el martes ni el jueves, la gente no se enterará y ella será más feliz.
Ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad. Ayuda, necesita ayuda ya.
¿Por qué no puedes ser delgada y guapa como las otras chicas? Y se derrumba sobre la mesa, sin llorar, nunca hay lágrimas, solo ese maldita sensación que te mata por dentro sin darte cuenta, la nada.
Ella está agobiada, hoy tiene una ansiedad por la comida que ni ella misma se lo puede creer. Puta gorda. ¿Por qué? Necesita unos días de ayuno, pero eso es imposible ya. Si estuviera en su casa podría ayunar perfectamente, pero aquí no. Intentará no comer ni el martes ni el jueves, la gente no se enterará y ella será más feliz.
Ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad, ansiedad. Ayuda, necesita ayuda ya.
¿Por qué no puedes ser delgada y guapa como las otras chicas? Y se derrumba sobre la mesa, sin llorar, nunca hay lágrimas, solo ese maldita sensación que te mata por dentro sin darte cuenta, la nada.
Etiquetas:
ana,
ansiedad,
asco,
autodestrucción,
autolesion,
batalla,
confesión,
conversacion,
delgada,
depresion,
espejo,
fea,
gorda,
gritos,
historia,
inseguridad,
mia,
muerte,
reflexión,
trastorno alimenticio
viernes, 22 de febrero de 2013
34.
Le necesitas, le necesitas más que a nada en este mundo. Necesitas que te abrace, que te diga que todo irá bien, que te deje llorar sobre su hombro..., pero eso no puede ser. ¿Por qué? Porque lleva muerto 15 años.
¿Cómo es posible que la persona a la que más has querido del mundo solo haya estado contigo 3 años, y signifique tantísimo para ti? ¿Cómo no puedes superar la muerte de una persona que lleva en el otro lado más de la mitad de tu propia vida? ¿Cómo puedes sentir que te mueres por dentro con tan solo pronunciar su nombre? ¿Cómo salen esas lágrimas y cómo son posibles esos ataques de ansiedad con solo pensar en él? Ella no lo entiende, y nunca lo hará, o eso cree ella. Solo sabe que nunca querrá a nadie tanto como quería a su bisabuelo.
Abuelo, siento todo esto. Susurra siempre. Siento no ser lo suficientemente buena, y siento que dondequiera que estés, no estés orgulloso de mí.
Etiquetas:
abuelo,
alzheimer,
ana,
autodestrucción,
autolesion,
batalla,
bisabuelo,
confesión,
conversacion,
depresion,
familia,
historia,
infancia,
inseguridad,
mia,
muerte,
oscuridad,
reflexión,
triste
jueves, 21 de febrero de 2013
32.
-¿Y tú pretendes que alguien te quiera siendo así? ¿Pretendes tener amigos? No sé ni cómo te soporta la gente con la que sales. Eres rara, y si no cambias no te querrá nadie nunca.
Aunque dejara de ser lo que tú denominas "rara", nada cambiaría respecto al amor que ella pueda recibir de otras personas. No la entiendes ni nunca lo harás. Es gracioso porque se suponía que ella "tenía que hacer lo que le gustara, sin importarle lo que los demás pensaran", pero es todo fachada. En realidad ellos no eran tan diferentes de la gente superficial a la que criticaban. Su hija siempre tenía que estar perfectamente arreglada, peinada, vestida y con una actitud ejemplar o, de lo contrario, se avergonzarían de ella, y la castigarían por ello.
-¿Por qué vistes así? Pareces un chico, y esa ropa de hace muchísimo más gorda.
¿Por qué vestía así? Porque se sentía mejor con ella misma porque era ella de verdad, no lo que tú pretendías que fuera. Esa ropa "de chico" la hacía sentirse cómoda, no tenía que enseñar su cuerpo, todo era más fácil.
-¡Vaya pelos! Y luego te extrañas de que te llamen fea.
Eso, obviamente ayudaba muchísimo en el desarrollo de su autoestima con tan pocos años. Eso ayudaba demasiado a que la estancia en casa, después de venir de un sitio donde la insultaban y le hacían bullying en todo su esplendor, fuera agradable.
-Mírate -mientras se reía-, no tienes pecho y no estás tan buena como yo. A mí siempre me piropean por la calle, ¿y a ti? -más risas-.
Decirle esto a una niña de 11 años a la que aún no le ha venido la regla, tiene bastante "mérito", por decirlo de algún modo.
Quizás ella tiene la visión un tanto distorsionada de la realidad, pero el pasado se mide con hechos, y los hechos son esos. Duelen. Pero eso, realmente, le da igual. El pasado, pasado es; pero, cuando les escucha decir que no son superficiales, no puede con tal hipocresía. Simplemente no puede. Y, a veces, explota. Y la cosa no suele acabar bien.
Aunque dejara de ser lo que tú denominas "rara", nada cambiaría respecto al amor que ella pueda recibir de otras personas. No la entiendes ni nunca lo harás. Es gracioso porque se suponía que ella "tenía que hacer lo que le gustara, sin importarle lo que los demás pensaran", pero es todo fachada. En realidad ellos no eran tan diferentes de la gente superficial a la que criticaban. Su hija siempre tenía que estar perfectamente arreglada, peinada, vestida y con una actitud ejemplar o, de lo contrario, se avergonzarían de ella, y la castigarían por ello.
-¿Por qué vistes así? Pareces un chico, y esa ropa de hace muchísimo más gorda.
¿Por qué vestía así? Porque se sentía mejor con ella misma porque era ella de verdad, no lo que tú pretendías que fuera. Esa ropa "de chico" la hacía sentirse cómoda, no tenía que enseñar su cuerpo, todo era más fácil.
-¡Vaya pelos! Y luego te extrañas de que te llamen fea.
Eso, obviamente ayudaba muchísimo en el desarrollo de su autoestima con tan pocos años. Eso ayudaba demasiado a que la estancia en casa, después de venir de un sitio donde la insultaban y le hacían bullying en todo su esplendor, fuera agradable.
-Mírate -mientras se reía-, no tienes pecho y no estás tan buena como yo. A mí siempre me piropean por la calle, ¿y a ti? -más risas-.
Decirle esto a una niña de 11 años a la que aún no le ha venido la regla, tiene bastante "mérito", por decirlo de algún modo.
Quizás ella tiene la visión un tanto distorsionada de la realidad, pero el pasado se mide con hechos, y los hechos son esos. Duelen. Pero eso, realmente, le da igual. El pasado, pasado es; pero, cuando les escucha decir que no son superficiales, no puede con tal hipocresía. Simplemente no puede. Y, a veces, explota. Y la cosa no suele acabar bien.
Etiquetas:
asco,
autodestrucción,
broma,
confesión,
conversacion,
depresion,
familia,
fea,
historia,
infancia,
inseguridad,
oscuridad,
recuerdos,
reflexión
lunes, 18 de febrero de 2013
27.
"-Dime, ¿querrías morir?
-¿Estás hablando de suicidarme? -preguntó ella, perpleja.
-Sí.
-¿Sabes? Nunca lo haría por ellos, por mis padres. Sí, hemos tenido mil y una discusiones, pero les quiero demasiado como para destrozarles la vida. Respecto a mis amigos, no tengo muchos, pero sí he vivido la experiencia de que una amiga se suicide y es horrible. ¿Qué más? La gente que me hizo daño. Sí. Esa gentuza. Tengo que demostrarles que yo puedo seguir con todo, que puedo ser feliz y vivir, que no tenían razón cuando me dijeron que era una inútil. Si no fuera por eso, ya me habría suicidado hace mucho. Bueno, corrijo, si no fuera por mis padres, yo ya no estaría aquí. Sé lo que es desear morir, sé lo que es sufrir por seguir viva, odiar con todo el corazón el hecho de seguir respirando. Sí, sé lo que es no mirar a los lados para que te atropellen "por accidente" y sí, también sé lo que es soñar que te mueres, y despertarte feliz porque aún crees que estás muerta. Con lo cual, no sé qué responderte, por una parte sí que querría, pero no lo haría por ellos, por mi familia, porque es lo único que tengo. Quizás, cuando ellos falten, causaré mi propia muerte, antes no. No, no querría -responde, tras una breve pausa-."
-¿Estás hablando de suicidarme? -preguntó ella, perpleja.
-Sí.
-
Etiquetas:
amigos,
autodestrucción,
autolesion,
bullying,
conversacion,
depresion,
familia,
gorda,
historia,
inseguridad,
muerte,
nada,
oscuridad,
paranoia,
promesa,
reflexión,
suicidio,
trastorno alimenticio,
triste
26.
GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA. GORDA.
Todo el rato en su cabeza. Estás gorda y eres fea, nadie te quiere ni te querrá nunca, ¿no lo ves? Es obvio. Lo peor es que sabe que esa vocecilla tiene razón. Nunca la han querido, ¿por qué alguien iba a hacerlo ahora?
Se mira al espejo, y sus ojos se inundan en lágrimas. No llores, no seas débil, asume de una vez que das asco y todo irá a mejor. Está harta de ser siempre la gorda, la fea, la que da asco, la amargada, la payasa, la callada o la que no para de hablar. Siempre igual. ¿La gente puede cambiar? No. Ni en un lugar nuevo, ni en ninguna extraña circunstancia. Lo pueden ocultar, sí, pero no para siempre.
Mírate al espejo -se obliga a sí misma-, mira el asco que das. Es penoso que alguna vez te hayan gustado tus ojos, míralos, son horribles, como el resto de tu cara y de tu cuerpo. Oh, hablemos de tu cuerpo -sigue hablando esa vocecilla-, mírate, cada día estás más gorda. Mírate, das pena. ¿Cómo puedes salir de casa con ese aspecto? Sí, ya sé que es el que tienes, pero, ¡por Dios! Das pena. Eres penosa. Ellos tenían razón. Das asco. Tienes que volver a dejar de comer, a ver si así mejoras algo físicamente, porque cada día estás peor.
Y así es como sabe que ha vuelto a tocar fondo.
Todo el rato en su cabeza. Estás gorda y eres fea, nadie te quiere ni te querrá nunca, ¿no lo ves? Es obvio. Lo peor es que sabe que esa vocecilla tiene razón. Nunca la han querido, ¿por qué alguien iba a hacerlo ahora?
Se mira al espejo, y sus ojos se inundan en lágrimas. No llores, no seas débil, asume de una vez que das asco y todo irá a mejor. Está harta de ser siempre la gorda, la fea, la que da asco, la amargada, la payasa, la callada o la que no para de hablar. Siempre igual. ¿La gente puede cambiar? No. Ni en un lugar nuevo, ni en ninguna extraña circunstancia. Lo pueden ocultar, sí, pero no para siempre.
Mírate al espejo -se obliga a sí misma-, mira el asco que das. Es penoso que alguna vez te hayan gustado tus ojos, míralos, son horribles, como el resto de tu cara y de tu cuerpo. Oh, hablemos de tu cuerpo -sigue hablando esa vocecilla-, mírate, cada día estás más gorda. Mírate, das pena. ¿Cómo puedes salir de casa con ese aspecto? Sí, ya sé que es el que tienes, pero, ¡por Dios! Das pena. Eres penosa. Ellos tenían razón. Das asco. Tienes que volver a dejar de comer, a ver si así mejoras algo físicamente, porque cada día estás peor.
Y así es como sabe que ha vuelto a tocar fondo.
Etiquetas:
ana,
asco,
autodestrucción,
autolesion,
confesión,
conversacion,
depresion,
ED,
espejo,
fea,
gorda,
historia,
inseguridad,
trastorno alimenticio
domingo, 17 de febrero de 2013
24.
Hoy estoy bien, pensó ella tan pronto despertarse. Hoy será un buen día, se intenta auto-convencer. La mañana fue bien, pero llegó la hora de la comida. Comió normal, como siempre, pero no soporta la sensación de haber quedado satisfecha. No soporta la sensación de un estómago lleno. Se siente gorda, inútil, asquerosa. Luego te quejas de que nadie te quiere, normal, estás gorda y das asco. No mereces la pena. Ojalá estuvieras muerta.
Ella es fuerte, pero a veces eso no es suficiente. Es lo malo de las cosas rotas, que aunque intentes arreglarlas, siempre quedará un trozo de ellas que no consigas que vuelva a ser como antes, y en ese trozo se producen las fugas. Fugas que pueden llevar a que se rompa de nuevo. Y ella era como un vaso roto.
Deja de comer, estás gorda, deja de comer, ya lo hiciste una vez, puedes volver a hacerlo, debes volver a hacerlo Tienes que ser sana, no por ti, por ellos.
Ella es fuerte, pero a veces eso no es suficiente. Es lo malo de las cosas rotas, que aunque intentes arreglarlas, siempre quedará un trozo de ellas que no consigas que vuelva a ser como antes, y en ese trozo se producen las fugas. Fugas que pueden llevar a que se rompa de nuevo. Y ella era como un vaso roto.
Etiquetas:
ana,
autodestrucción,
autolesion,
batalla,
confesión,
conversacion,
depresion,
ED,
espejo,
fea,
gorda,
historia,
inseguridad,
mia,
oscuridad,
reflexión
23.
Ella estaba sentada, con un café en la mano, mirando por la ventana con la mirada vacía mientras veía la lluvia caer.
-Es hermoso, ¿no? -susurra para sí misma-. Las gotas caen del cielo, de su hogar, para estrellarse en el duro y frío suelo de la Tierra, donde mueren y son pisoteadas.
Se toca sus cicatrices y suspira. No entiende el pánico que tiene la gente a la muerte. Todos van a morir tarde o temprano, es irracional tener ese miedo a tu propia muerte. Toma un sorbo de café, quema. Ella entiende el pánico que pueda sentir alguien hacia la muerte de algún ser querido, últimamente tiene muchas alucinaciones, apenas puede dormir, y vive en un continuo ataque de ansiedad y de pánico. ¿El porqué? No lo sabe. Escucha a su perra ladrar todas las noches y siente la necesidad de cerrar todas las puertas posibles. No duerme, porque tiene miedo de que alguien venga y asesine a su familia. Vive emparanoiada, y nadie le hace caso porque son "tonterías suyas". Suspira.
Sabe que es muy egoísta por su parte, pero ella quiere ser enterrada por sus padres, no enterrar ella a estos. ¿Por qué? Porque no aguantaría el dolor. Es egoísta pero, en el fondo, es lo que quiere. No podría sobrevivir a la muerte de ciertas personas y, por eso, prefiere morir ella antes -y, realmente, desea hacerlo ya-.
-Es hermoso, ¿no? -susurra para sí misma-. Las gotas caen del cielo, de su hogar, para estrellarse en el duro y frío suelo de la Tierra, donde mueren y son pisoteadas.
Se toca sus cicatrices y suspira. No entiende el pánico que tiene la gente a la muerte. Todos van a morir tarde o temprano, es irracional tener ese miedo a tu propia muerte. Toma un sorbo de café, quema. Ella entiende el pánico que pueda sentir alguien hacia la muerte de algún ser querido, últimamente tiene muchas alucinaciones, apenas puede dormir, y vive en un continuo ataque de ansiedad y de pánico. ¿El porqué? No lo sabe. Escucha a su perra ladrar todas las noches y siente la necesidad de cerrar todas las puertas posibles. No duerme, porque tiene miedo de que alguien venga y asesine a su familia. Vive emparanoiada, y nadie le hace caso porque son "tonterías suyas". Suspira.
Sabe que es muy egoísta por su parte, pero ella quiere ser enterrada por sus padres, no enterrar ella a estos. ¿Por qué? Porque no aguantaría el dolor. Es egoísta pero, en el fondo, es lo que quiere. No podría sobrevivir a la muerte de ciertas personas y, por eso, prefiere morir ella antes -y, realmente, desea hacerlo ya-.
Etiquetas:
autodestrucción,
batalla,
confesión,
conversacion,
emparanoiada,
inseguridad,
oscuridad,
paranoia,
rara,
recuerdos,
reflexión,
ruido,
triste
sábado, 16 de febrero de 2013
22.
Llevas toda tu vida escuchando cómo te insultan, cómo se ríen de ti, cómo te intentan destruir a través de sus palabras y actos. Llega alguien, y te dice algo bonito, ¿te lo vas a creer? Exacto, no.
Y eso es lo que ella piensa, no se puede creer ningún cumplido. Se acuerda de cuando le decían cosas como guapa para reírse más de ella, y degradarla hasta el punto en el que solo podía llorar cada vez que escuchaba esa palabra. Las conversaciones se repiten una y otra vez en su mente:
"- Qué guapa estás hoy -decían sonriendo.
- ... -ella no contestaba.
-PFFFFFJAJAJJAJAJAJJAJA la fea esta de mierda cree que es guapa -empezaban todos a reirse-, ¡tú que vas a ser guapa! ¿Te has visto? Das asco, nunca nadie te va a querer -seguían riéndose y ella se iba mientras le seguían gritando "guapa"."
Ahora, ¿cómo se va a creer que le digan algo bonito? No puede callar esa voz que le grita "te están mintiendo, se van a reír de ti como ellos lo hicieron".
Después de todo, no puedes intentar arreglar algo que está roto, hecho ceniza.
Y eso es lo que ella piensa, no se puede creer ningún cumplido. Se acuerda de cuando le decían cosas como guapa para reírse más de ella, y degradarla hasta el punto en el que solo podía llorar cada vez que escuchaba esa palabra. Las conversaciones se repiten una y otra vez en su mente:
"- Qué guapa estás hoy -decían sonriendo.
- ... -ella no contestaba.
-PFFFFFJAJAJJAJAJAJJAJA la fea esta de mierda cree que es guapa -empezaban todos a reirse-, ¡tú que vas a ser guapa! ¿Te has visto? Das asco, nunca nadie te va a querer -seguían riéndose y ella se iba mientras le seguían gritando "guapa"."
Ahora, ¿cómo se va a creer que le digan algo bonito? No puede callar esa voz que le grita "te están mintiendo, se van a reír de ti como ellos lo hicieron".
Después de todo, no puedes intentar arreglar algo que está roto, hecho ceniza.
Etiquetas:
ana,
autodestrucción,
batalla,
broma,
bullying,
confesión,
conversacion,
depresion,
ED,
fea,
gorda,
guapa,
historia,
inseguridad,
mia,
oscuridad,
recuerdos,
trastorno alimenticio
viernes, 15 de febrero de 2013
20.
-¿Por qué escuchas esa música tan rara? -le preguntaron.
-¿Rara? -preguntó extrañada- ¿Rara en qué sentido?
-No sé, para empezar los gritos.
-No son gritos.
-Luego el ruido.
-¿Qué ruido?
-Ese que hacen con las guitarras.
-Eso no es ruido. ¿Algo más?
-Sí, luego están las canciones esas deprimentes. Hasta yo, sin entenderlas, me deprimo al escucharlas.
-¿Ya has acabado?
-Sí.
-Bien, pues ahora te lo voy a explicar. Eso a lo que tú llamas "ruido y gritos" para mí es como una droga, me ayuda a calmarme por dentro, expresa todo lo que yo siento. Quizás no la letra de la canción, pero sí su ritmo. No creo que puedas llegar a entender esto, ya que has dejado más que a la vista tu falta de cultura y tolerancia musical; pero la música es algo más que el pop y otra música comercial. Eso que tú llamas ruido, es rock. Es curioso que te guste Queen, Scorpions, ACDC y demás grupos, y luego tengas la desfachatez de decirme que es ruido. Pero, en fin, dejaré eso pasar -suspira y se aclara la voz-. No me quiero alargar mucho, dado que tu inteligencia es bastante limitada, así que pasaré a la "música deprimente". No es música deprimente, para mí es relajante, sus letras son profundas, su música suave y la voz de la cantante es especial, diferente.
-No lo entiendo -responde.
-Tampoco esperaba que lo hicieras.
-¿Rara? -preguntó extrañada- ¿Rara en qué sentido?
-No sé, para empezar los gritos.
-No son gritos.
-Luego el ruido.
-¿Qué ruido?
-Ese que hacen con las guitarras.
-Eso no es ruido. ¿Algo más?
-Sí, luego están las canciones esas deprimentes. Hasta yo, sin entenderlas, me deprimo al escucharlas.
-¿Ya has acabado?
-Sí.
-Bien, pues ahora te lo voy a explicar. Eso a lo que tú llamas "ruido y gritos" para mí es como una droga, me ayuda a calmarme por dentro, expresa todo lo que yo siento. Quizás no la letra de la canción, pero sí su ritmo. No creo que puedas llegar a entender esto, ya que has dejado más que a la vista tu falta de cultura y tolerancia musical; pero la música es algo más que el pop y otra música comercial. Eso que tú llamas ruido, es rock. Es curioso que te guste Queen, Scorpions, ACDC y demás grupos, y luego tengas la desfachatez de decirme que es ruido. Pero, en fin, dejaré eso pasar -suspira y se aclara la voz-. No me quiero alargar mucho, dado que tu inteligencia es bastante limitada, así que pasaré a la "música deprimente". No es música deprimente, para mí es relajante, sus letras son profundas, su música suave y la voz de la cantante es especial, diferente.
-No lo entiendo -responde.
-Tampoco esperaba que lo hicieras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















