jueves, 21 de febrero de 2013

31.

Ella saluda a todos siempre que llega a un sitio con gente que conoce. Nadie le responde, no es lo suficientemente importante, guapa, delgada o inteligente para que alguien pierda su tiempo saludándola. Ella lo sabe, ellos lo saben, todos lo saben. Y, también está segura de que siempre será así porque nunca ha sido lo suficientemente buena para nada, y nunca lo será.

Y quizás es por eso por lo que no consigue abrirse a la gente, quizás es por eso por lo que prefiere no salir con nadie...sabe que va a molestar, no quiere ser un estorbo. Al fin y al cabo, ¿quién querría estar con ella voluntariamente? En el fondo, sabe que lo le importa a nadie y, que si no estuviera aquí, tampoco se darían cuenta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario