-Tú nunca has tenido novio, ¿no?
-
Lo peor de estas situaciones no es la propia situación, lo peor viene después, cuando está sola en la habitación. Su cabeza empieza a repetirle las mismas palabras una y otra vez hasta que solo se escuchan gritos en su mente, gorda, fea, inútil, das asco, muérete, muérete gorda de mierda. Y llegan los atracones, llega la ansiedad, llega la tortura de nuevo, vuelve a aparecer la depresión, insomnio, falta de energía, risa nerviosa, temblores, mareos, ganas de vomitar, pero, sobre todo, asco. Asco porque no soporta ser quien es ni cómo es. Asco porque su corazón sigue latiendo. Asco porque no puede acabar con todo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario