Ella es fuerte, pero a veces eso no es suficiente. Es lo malo de las cosas rotas, que aunque intentes arreglarlas, siempre quedará un trozo de ellas que no consigas que vuelva a ser como antes, y en ese trozo se producen las fugas. Fugas que pueden llevar a que se rompa de nuevo. Y ella era como un vaso roto.
domingo, 17 de febrero de 2013
24.
Hoy estoy bien, pensó ella tan pronto despertarse. Hoy será un buen día, se intenta auto-convencer. La mañana fue bien, pero llegó la hora de la comida. Comió normal, como siempre, pero no soporta la sensación de haber quedado satisfecha. No soporta la sensación de un estómago lleno. Se siente gorda, inútil, asquerosa. Luego te quejas de que nadie te quiere, normal, estás gorda y das asco. No mereces la pena. Ojalá estuvieras muerta.
Ella es fuerte, pero a veces eso no es suficiente. Es lo malo de las cosas rotas, que aunque intentes arreglarlas, siempre quedará un trozo de ellas que no consigas que vuelva a ser como antes, y en ese trozo se producen las fugas. Fugas que pueden llevar a que se rompa de nuevo. Y ella era como un vaso roto.
Deja de comer, estás gorda, deja de comer, ya lo hiciste una vez, puedes volver a hacerlo, debes volver a hacerlo Tienes que ser sana, no por ti, por ellos.
Ella es fuerte, pero a veces eso no es suficiente. Es lo malo de las cosas rotas, que aunque intentes arreglarlas, siempre quedará un trozo de ellas que no consigas que vuelva a ser como antes, y en ese trozo se producen las fugas. Fugas que pueden llevar a que se rompa de nuevo. Y ella era como un vaso roto.
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