Ella estaba sentada, con un café en la mano, mirando por la ventana con la mirada vacía mientras veía la lluvia caer.
-Es hermoso, ¿no? -susurra para sí misma-. Las gotas caen del cielo, de su hogar, para estrellarse en el duro y frío suelo de la Tierra, donde mueren y son pisoteadas.
Se toca sus cicatrices y suspira. No entiende el pánico que tiene la gente a la muerte. Todos van a morir tarde o temprano, es irracional tener ese miedo a tu propia muerte. Toma un sorbo de café, quema. Ella entiende el pánico que pueda sentir alguien hacia la muerte de algún ser querido, últimamente tiene muchas alucinaciones, apenas puede dormir, y vive en un continuo ataque de ansiedad y de pánico. ¿El porqué? No lo sabe. Escucha a su perra ladrar todas las noches y siente la necesidad de cerrar todas las puertas posibles. No duerme, porque tiene miedo de que alguien venga y asesine a su familia. Vive emparanoiada, y nadie le hace caso porque son "tonterías suyas". Suspira.
Sabe que es muy egoísta por su parte, pero ella quiere ser enterrada por sus padres, no enterrar ella a estos. ¿Por qué? Porque no aguantaría el dolor. Es egoísta pero, en el fondo, es lo que quiere. No podría sobrevivir a la muerte de ciertas personas y, por eso, prefiere morir ella antes -y, realmente, desea hacerlo ya-.

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