-¿Por qué escuchas esa música tan rara? -le preguntaron.
-¿Rara? -preguntó extrañada- ¿Rara en qué sentido?
-No sé, para empezar los gritos.
-No son gritos.
-Luego el ruido.
-¿Qué ruido?
-Ese que hacen con las guitarras.
-Eso no es ruido. ¿Algo más?
-Sí, luego están las canciones esas deprimentes. Hasta yo, sin entenderlas, me deprimo al escucharlas.
-¿Ya has acabado?
-Sí.
-Bien, pues ahora te lo voy a explicar. Eso a lo que tú llamas "ruido y gritos" para mí es como una droga, me ayuda a calmarme por dentro, expresa todo lo que yo siento. Quizás no la letra de la canción, pero sí su ritmo. No creo que puedas llegar a entender esto, ya que has dejado más que a la vista tu falta de cultura y tolerancia musical; pero la música es algo más que el pop y otra música comercial. Eso que tú llamas ruido, es rock. Es curioso que te guste Queen, Scorpions, ACDC y demás grupos, y luego tengas la desfachatez de decirme que es ruido. Pero, en fin, dejaré eso pasar -suspira y se aclara la voz-. No me quiero alargar mucho, dado que tu inteligencia es bastante limitada, así que pasaré a la "música deprimente". No es música deprimente, para mí es relajante, sus letras son profundas, su música suave y la voz de la cantante es especial, diferente.
-No lo entiendo -responde.
-Tampoco esperaba que lo hicieras.
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