Ese puto sentimiento de culpa ante cada bocado. Esa rabia acumulada al saber que no vas a poder dar marcha atrás ni vomitar, porque nunca lo has conseguido y, seguramente, no lo conseguirás ahora. Ese odio irracional al mirarte al espejo y ver solo grasa. Ese sentimiento de culpa y de pánico ante tu cuerpo. Esa necesidad de adelgazar, ¿por qué? porque aunque todos te mienten diciendo "estás delgada" sabes que en realidad estás gorda, y que nunca nadie te va a querer así porque, al fin y al cabo, ni tu misma te quieres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario