-Necesito tomarte el pulso en la muñeca.
-¿Te sirve la derecha? Es que ahí no tengo pulseras.
-Quítate las pulseras -intenta quitárselas.
-Creo que ya me encuentro algo mejor, mamá.
-¿Qué tienes ahí? Quítatelas.
Empiezan a forcejear, el padre la agarra y la madre le quita las pulseras. Entonces lo ve todo.
-¿Por qué? - pregunta.
-... -ella está paralizada, atemorizada, ¿cómo han podido descubrirla tan pronto?. Puede leer perfectamente la palabra "decepción" en sus ojos.
-Tu madre te ha hecho una pregunta.
-Es que me odio -susurra.
-¿Te odias? No me hagas reír, ¿en dónde has visto esto? No vas a volver a tener televisión ni móvil ni Internet.
-Te estoy diciendo la verdad.
-No te creo.
-Mamá, necesito ayuda.
-Eso es mentira, es todo una tontería tuya.

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